Marcha por una vida libre de violencia

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Son las manos de nosotras que plantan las flores

Un artículo de Ariane Sylvain-Salvador.

 

Teresa Jesús Reyes vive en Toco, una aldea rural cerca de la municipalidad de San Miguelito, en el oeste del departamento de Intibucá en Honduras. Ella vive de agricultura et cultive en particular el café y las frutas. Una vez por mes, Teresa presenta un programa de radio en la ciudad de La Esperanza. Después de 20 minutos de camino, 30 minutos de moto-taxi y más de una hora y cuartó de bus, ella puede contribuir en las actividades de la organización en la de que esta socia y que se llama Las Hormigas, organización hondureña apoyada por SUCO.

La organización, que tiene su oficina en La Esperanza, nació durante la marcha mundial de las mujeres en el año 2000 y contribuye desde este tiempo a luchar contra la impunidad en los casos de violencia contra las mujeres y a defender sus derechos. La organización tiene una herramienta de sensibilización muy interesante con su programa de radio, y un equipo de voluntarias apasionadas y involucradas trabaja muy fuerte para preparar los temas a cada semana. Violencia, salud, participación ciudadana, medio ambiente, generación de ingresos, derechos humanos, cultura indígena… las temáticas son variadas. La vocación es de dar información y sensibilizar a las personas sobres estas temáticas que se pueden relacionar con el de género.

Teresa, que es socia de la organización desde más de 6 años, presenta el programa de radio desde el principio de la actividad, el año pasado. Ella puede sentirse orgullosa: no son todas las mujeres de comunidades rurales que tienen el coraje de hablar así en un programa de radio. Esta actividad parece rara para sus amigas: “Me dicen: ¿cómo hace usted por hablar allí? ¿No le da miedo, no le da pena?”. Teresa dice que el apoyo de Las Hormigas le ha permitido desarrollar sus competencias para ser una buena animadora de radio, pero ella piensa también que esta actividad es una responsabilidad: “Nosotras siempre en la radio decimos que somos la voz de muchas mujeres que no tienen voz, porque no todas tienen la oportunidad de hablar para las demás así. ¡Hay muchas mujeres que les ha ayudado mucho!”

Ella también es orgullosa de ser un punto de información dentro de su comunidad. Ahora, las mujeres regularmente van a verla para pedir consejos y para saber dónde ir cuando quieren denunciar un acto de violencia. Poco a poco, las cosas se mejoran en las comunidades y la confianza está ganada. “Como lideresa me siento porque soy bien importante en la organización, he aprendido muchísimo con las capacitaciones, y aprendí a dejar el miedo.”

12250601_10156205609545137_1793176396_o.jpgAdemás del tiempo de transporte y de preparación para el programa, hay también costos importantes para la actividad: el transporte cuesta a cada vez 170 lempiras. Eso no la para de participar al programa a cada mes. Para ella, los proyectos de Las Hormigas son necesarios. “Esta organización es la que más mueve cambio en todos los municipios porque la que más va avanzando en capacitar las mujeres, incluso con la radio. Ya tenemos muchísima gente que nos dice “¡qué bonito su programa! Nos ayudan esos consejos.” Porque le llevamos unos consejos que a tiempo lo valen muchísimo, y mucha gente a mí me ha dicho que los consejos que ustedes dan valen mucho, incluso a los hombres: ellos también están aprendiendo mucho.”

Su sueño es que la organización se desarrolla más en los próximos anos, para ser capaz de apoyar más mujeres. El proyecto de transformar la oficina de Las Hormigas en la “Casa de las mujeres” incluyendo un hogar para ayudar las mujeres víctimas de violencia la motiva a involucrarse cada día mas en las actividades de la organización.

Para el día internacional de la mujer rural, ella tiene un mensaje para sus compañeras: “En este 15 de octubre, que las mujeres no nos avergoncemos, ¡porque nosotras trabajamos mucho! Qué seamos dichosa de vivir en una comunidad donde son las manos de nosotras que plantan las flores, cuantas plantas, y tantas cosas que ayuden a la pareja. Son nosotras que producimos tanto y le damos tanto a Honduras y al mundo. Estoy retirada de la comunidad pero estoy muy orgullosa con todo lo que vemos y disfrutamos aquí en la naturaleza. Yo quiero que las mujeres se llenen de toda la belleza que tenemos nosotras. Envió a las mujeres un saludo muy importante en ese día especial, que sean feliz y que luchemos y que hacemos la voz para que la pobreza se erradique un día.”